ESAS FRASES...

Un blog de locos del baloncesto. Yo cuento mis ideas, y tú me respondes lo que te apetezca

viernes, 5 de junio de 2009

Cuando conquistamos el patio

Reconozco que es mucho más tarde cuando te das cuenta de lo conseguido, y de lo poco común de aquello. Como en un colegio de primaria y secundaria conseguimos que una clase entera, la nuestram pasara a pensar en baloncesto como modo de entretenimiento. Y lo que empezó con algo de un día, se convirtió en la más agradable de las rutinas.

No sabría decirles exactamente como comenzó, pero nos hicimos los dueños del patio. Las dos canastas pegadas a la pared, situadas en el patio de abajo, se hicieron nuestras. Álex traía la pelota cada día, de hecho en los momentos antes de la entrada, le preguntábamos si no se le había olvidado. Cuando tocaba el recreo, salíamos, los Ángel, David, Ramón, Pablo, Benzal, Jorge, Johnny... unos mejores que los otros, pero todos aprendiendo un poco más cada día. Cad uno con su estilo, cada uno con su forma de jugar, pero todos con unas ganas de pasarlo bien que daba gusto.

Las canastas eran aún más bajas que las de minibasket, lo que nos permitía, con ya 15 y 16 años, realizar todo tipo de mates en contraataque. Los había como Álex, a los que no les gustaba colgarse, o como David, que desarrolló una capacidad para el mate alucinante. Los indiferentes, vista la expectación, se unían en ocasiones para probar, y los futboleros, desde el patio de arriba, miraban algo atónitos a los acontecimientos.

Los profesores... nos miraban con cuidado, para que no arroláramos a ninguna persona y para que no nos colgáramos en las canastas, que amenazaban con caer algún día víctimas de nuestra presión.

Cada final de partido era como una tregua ante el esfuerzo. Siempre nos vaciábamos, y la cosa llegaba a tal punto que llegábamos choreando sudor a clase, para desgracia de compañeros y profesores, pues la cosa olía como olía.

Con el tiempo uno se da cuenta de lo inusual de la historia, y la recuerda con cada vez más sonrisas.

4 comentarios:

Mo Sweat dijo...

Saludos, Álvaro.

Estos pequeños detalles son los que hacen grande la vida. son cosas que nunca se nos olvidarán...

Aburrit dijo...

Me han venido a la memoria las pistas de baloncesto del Colegio el Pilar (pedazo de pabellon estan construyendo), del Dimar, Don Bosco..

Gran entrada.

PD: Me adelanto a su presumible entrada al respecto de Manuel Llorente y su abandono por "la novia de antes y a la que nunca olvidó" y queria sugerirles un nombre para sustituir al "mejor entrenador profesionalista del mundo": Joan Plaza. Si las cosas funcionan con coherencia, los equipos se lo deberian de rifar.

Juan Pedro dijo...

Qué buen relato, tan lleno de vida y de luz.

jr dijo...

Yo jugaba con un tío que botaba el balón mientras sujetaba un bocata con la boca y otro con el sobaco. Era tan bruto que le sobraba para lanzarnos al suelo a base de "hombrazos"...y lo bueno de todo es que no se le caían los bocatas, que no eran suyos: "Es que mi madre no me echa porque dice que no comemos al mediodía"...Brutal.
Yo era el de los semiganchos con giro de 180 grados y el que se pasaba el balón tres veces por detrás de la espalda antes de anotar. Un soñador...