ESAS FRASES...

Un blog de locos del baloncesto. Yo cuento mis ideas, y tú me respondes lo que te apetezca

lunes, 9 de marzo de 2009

Excelencia ofensiva, cojera defensiva

A más depurado es el mundo del scouting, más está claro que el baloncesto funciona en la medida en la que se explotan las vergüenzas de los contrarios. Así, el equipo que pretende ganar debe encontrar el equilibrio entre sus armas y los puntos débiles del contrario en las que utilizarlas.

El baloncesto es un deporte muy complejo, y la que cuento arriba seguramente no sea una más de las múltiples variables que se manejan y que influyen en los resultados. Claro que hay otras tan importantes como esa, y complementaria, como por ejemplo, la capacidad de asimilación teórica y práctica que tengan los jugadores sobre los conceptos que se quieren aplicar, y la capacidad que tenga el cuerpo técnico de transmitirlas a los jugadores. La conjunción completa de esto suele ser la armonía, vamos, cuando se habla que "en ese equipo se ve el sello del entrenador" o que "ese jugador es la extensión del entrenador en la cancha". Es muy probable que sea más complicado que todo eso.

Que en un partido veamos como dos jugadores de mismas posiciones se anoten 30 putnos cada uno no tiene porque significar que haya sido un enorme partido de ambos, es más, puede haber sido un desastroso partido de los dos por el poco rendimiento defensivo que han tenido. O no, puede haber sido un gran partido de uno y un nefasto partido del otro. Depende de muchas cosas, de lo que se espere de ellos en defensa, de cómo hayan ajustado ellos mismos la defensa o de como el equipo haya ayudado a ajustarla. Medir esto en cantidades estadísticas es bastante complicado hoy en día, así que queda sólo a la vista de los scoutings de los equipos de elite.

No mareo más con teoría, que puede quedar denso. Por H o por B, cada vez que veo los partidos que enfrentan a San Antonio y Phoenix, se me repite una jugada. Tony Parker ataca una y otra vez a Steve Nash, que es incapaz de pararle. El problema no tiene porque ser el propio Nash, pero partido a partido la historia se repite, y los Suns no han encontrado un antídoto para el problema.

Es un análisis general de una situación particular, pero podríamos enunciar muchos otros.

1 comentario:

Lucas dijo...

La defensa toda de los Suns no puede parar a Parker (como hay muchas que no pueden cuando Tony tiene uno de sus dias).
Creo que falla el sistema defensivo de Phoenix mas que la defensa de su base , que de todos modos deja mucho que desear.
Es mas, creo que el canadiense intenta contrarrestar esta endeble faceta de su juego en el otro lado de la cancha, anotando puntos.
En un momento del partido de ayer, cuando pierde por segunda vez consecutiva una pelota, Nash ni siquiera vuelve a defender, sintoma de su frustracion.