Ricky Rubio consigue su merecido reconocimiento viajando a los Juegos Olímpicos, donde tengamos por seguro que no va para ver como juegan los mayores. Conociendo a Aíto, y conociendo la agresividad que le querrá poner a su equipo, no será de extrañar que se le utilice tanto de base como de escolta para aumentar la intensidad. Que Ricky no se va a ver superado por juegar unos JJOO ya lo intuimos, que va a salir de los juegos siendo aún mejor jugador, es algo también incuestionable. Cada día que le veo, tengo la sensación de ser un proivilegiado que está viendo crecer a uno de los más grandes que vamos a tener nunca.Una vez me dijo un tío que sabía de ésto, que hasta del peor entrenador se aprenden cosas muy valiosas. El mundo del periodismo deportivo también tiene paralelismos con lo que le sucede a Claver. No importa quién o cómo sea tu jefe, depende de cómo trabajes tú, de lo que puedas dar de ti mismo y de tu propia ética de trabajo.
Este mensaje no pretende crear una comparación (injusta) entre Ricky y Claver, sólo hablar de ellos dos por separado, con alguna reflexión. No quería hacerlo muy extenso, por no cansar a usted, lector.
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